Curso de Formación Docente sobre TIC y Educación - Especialización.

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sábado, 2 de junio de 2012

Boletín Nº 80 Día Mundial del Medio Ambiente: Acciones pro Rio+20 El Día Mundial del Medio ambiente, que celebramos cada 5 de junio, ha de estar dedicado este año 2012 a la Cumbre de la Tierra Rio+20, que tendrá lugar del 20 al 22 de junio. Apenas disponemos de tres semanas para lograr crear el clamor social que obligue a los líderes políticos a alcanzar acuerdos precisos y vinculantes en la lucha contra el cambio climático, la degradación ambiental, la destrucción de los recursos, la pobreza extrema, los inaceptables desequilibrios y las discriminaciones étnicas, sociales o de género. No disponemos de mucho tiempo, pero es suficiente porque no partimos de cero. Sabemos que el conjunto de las crisis actuales -económica, social, ambiental- están vinculadas a un crecimiento económico “marrón”, depredador, contaminante e insolidario, que la crisis económica ha venido a agravar. Sabemos que se precisa un nuevo modelo económico que propicie un desarrollo humano realmente sostenible, respetuoso de la diversidad biológica y cultural y satisfactorio para el conjunto de la población mundial. Sabemos el futuro que queremos y tenemos los conocimientos y herramientas para lograrlo. Solo falta la voluntad política. Una voluntad política que no es la voluntad de los políticos, sino la de toda la sociedad impulsando y exigiendo compromisos claros y vinculantes para la adopción de, entre otras, las siguientes medidas: • La transición energética, debidamente programada desde ahora, para la progresiva implantación –hoy técnicamente posible- de las energías limpias y renovables, de la eficiencia energética y del ahorro, a fin de reducir drásticamente las emisiones de efecto invernadero. • La gestión racional y sostenible de los recursos básicos, como los procedentes de los bosques, de los mares, de los ríos, etc., teniendo presente que vivimos en un planeta limitado en recursos y en capacidad para absorber los residuos. • El desarrollo y progresiva implantación de la agricultura ecológica, haciendo posible la seguridad alimentaria. • La regulación del sistema financiero para evitar su predominio y control sobre la economía productiva y los bienes sociales, así como la aplicación una política tributaria justa y progresiva. Ahora es el momento de incrementar aún más la acción ciudadana, creando Plataformas Rio+20: basta que algunas ciudadanas y ciudadanos se auto convoquen y convoquen a representantes de asociaciones y movimientos sociales y cívicos. Es lo que ha sucedido ya, por ejemplo, en Valencia (España) donde en menos de una semana se ha creado la Plataforma Valenciana Rio+20, logrando el apoyo de universidades, sindicatos, ONGs, partidos políticos y todo tipo de asociaciones y personas que comparten una misma preocupación por el alcance de las diversas crisis que estamos sufriendo. Necesitamos y podemos crear plataformas que elaboren manifiestos de apoyo a los objetivos de un desarrollo auténticamente sostenible, los difundan y los hagan llegar a los responsables políticos. Y necesitamos multiplicar las acciones que refuercen la movilización ciudadana para culminar en una manifestación a escala planetaria, a la que ya nos hemos referido en el boletín 79, el día anterior al inicio oficial de la Cumbre, es decir, el 19 de junio. Una magna manifestación mundial que puede para exigir ahora el NO a la degradación del planeta, o mejor, el SÍ a la defensa de la Tierra, el SÍ a una superación solidaria de la crisis, el SÍ a un futuro sostenible basado en la cooperación, el Sí a la universalización de los Derechos Humanos. Ese ha de ser nuestro compromiso en defensa del Medio Ambiente -entendido en su sentido más amplio que incluye la especie humana y toda la biodiversidad de la que dependemos- que celebramos el 5 de junio. Educadores por la sostenibilidad Boletín Nº 80, 5 de junio de 2012 http://www.oei.es/decada/boletin080.php

miércoles, 15 de febrero de 2012

¿Què es y para què sirve la ciencia de las ciencias y tecnologìas?

¿Qué es y para qué sirve la ciencia de las ciencias y tecnologías?
Mario Bunge


El País - 14 de noviembre de 1984

Hace unas dos décadas comenzó a hablarse en los países desarrollados de ciencia de las ciencias y tecnologías. Hoy, señala el autor de este artículo, hay hasta institutos y revistas dedicados a cultivar dicha disciplina, que por abreviar llamaremos CCT. ¿De qué se ocupa la CCT? De los fundamentos, la filosofía y la metodología de las ciencias y técnicas, así como de la sociología, economía, politología e historia de las ciencias y técnicas. En resumen, prosigue el articulista, la CCT es el sistema de estudios de las ciencias y tecnologías vistas desde otras disciplinas. No es endociencia y endotecnología, sino exociencia y exotecnología. Es una rama de las humanidades antes que de las ciencias o de las tecnologías
.Así como no es lo mismo escribir o explicar la historia que hacerla, tampoco es lo mismo cultivar la CCT que hacer investigación científica o tecnológica. Sin embargo, hay algo en común entre la CCT, por una parte, y las ciencias y tecnologías, por la otra, a saber: que la primera procede científicamente: estudia a la ciencia y a la tecnología al modo en que un físico estudia un átomo, o un antropólogo investiga una tribu primitiva, o sea, objetivamente.

¿Para qué sirve la CCT? A primera vista no es más útil que la poesía o el teatro, la astronomía o la paleontología, la matemática pura o la historia. O sea, no sirve nada más que para enriquecer la cultura, así como para entretener a sus cultores. Las gentes llamadas prácticas, o sea, incultas, encuentran que, si es así, la CCT no tiene razón de existir. Sostienen que, si bien el individuo privado tiene derecho de escribir poesía, de jugar con un telescopio, de especular sobre el origen de un fósil o de inventar un espacio abstracto no tiene derecho a exigir que el contribuyente sufrague su sueldo y sus gastos de investigación. Las gentes prácticas no objetan a que el Estado subvencione las investigaciones médicas o en ingeniería, pero se resisten a que gaste en ciencias puras y, más aún, en CCT. ¿No tienen razón esas gentes, particularmente en tiempos difíciles, cuando el Estado nos pide que nos ajustemos los cinturones para poder ampliar los arsenales y los cuarteles?

La labor del investigador.

Hay, por lo menos, cuatro argumentos contra el practicismo. El primero es que si queremos seguir siendo humanos debemos cultivar nuestras mentes un poco más que nuestros primos fracasados, los monos. Y si pretendemos seguir siendo civilizados debemos continuar enriqueciendo nuestra cultura, que es tanto humanística y artística como científica y tecnológica. Si dejáramos de hacerlo, volveríamos pronto al estado salvaje, ya que la cultura no se conserva: se cultiva o se pierde. ¿Es esto lo que proponen quienes desprecian la poesía, la matemática pura, la CCT y demás disciplinas inútiles? ¿O será que no han pensado seriamente en este asunto y repiten sin pensarlas las consejas que aprendieron de quienes jamás levantaron la vista del suelo?

Un segundo argumento en favor del cultivo de la CCT es que ésta sirve, de rebote, a las propias ciencias y tecnologías. El investigador con un mínimo de cultura filosófica tiende a escoger problemas profundos y a buscar enlaces inesperados entre campos de investigación aparentemente alejados. El investigador con conciencia histórica sabe que no hay método ni teoría perfectos, y se empeña en buscarles peros a los que están de moda, o aun a inventar otros nuevos. El investigador con conciencia sociológica sabe que no hay ciencia ni tecnología en un vacío social, y aprovecha las oportunidades que le brinda su sociedad al mismo tiempo que trata de no caer en las trampas que ésta le tiende. El investigador con conciencia política sabe que es preferible educar a los políticos en vez de insultarlos, y que la mejor manera de hacerse escuchar por ellos es participando en política (aunque sólo moderadamente, pues de lo contrario dejaría de hacer investigación). Y el técnico con conciencia social prefiere embarcarse en proyectos útiles a la comunidad, evitando hacerse cómplice de empresas nocivas a la mayoría.

Componentes diversos

Éstas no son afirmaciones arbitrarias. Piénsese en la profundidad filosófica y la conciencia histórica de sabios tales como Galileo, Descartes, Leibniz, Newton, Euler, Darwin, Marx, Einstein o Schrödinger. Y recuérdese que algunos de los problemas más difíciles y fértiles de la ciencia y de la técnica nacieron en el seno de la filosofía. Ejemplos: la materia, ¿es continua discreta?; la vida, ¿es reductible a la física o posee propiedades emergentes?; la mente, ¿es una sustancia separada del cerebro o una colección de funciones cerebrales?; ¿es posible construir una máquina de movimiento perpetuo?, y ¿es posible diseñar una sociedad que haga la máxima felicidad del mayor número? Todas estas cuestiones fueron pensadas por filósofos antes de ser abordadas por científicos o por técnicos.

En tercer lugar, algunas de las controversias científicas y tecnológicas de la actualidad tienen componentes filosóficos, sociológicos, económicos o políticos. Por ejemplo, las discusiones entre proponentes de distintas estrategias de fundamentación de la matemática tienen raíces filosóficas. La disputa sobre las interpretaciones de la teoría cuántica -la más refinada, poderosa y discutida que tenemos- es netamente filosófica. En efecto, se trata de saber si la teoría trata de cosas en sí mismas o tan sólo de mediciones, y de si el azar es objetivo o subjetivo. Y la disputa, tan actual, acerca de si la mente puede explicarse por la neurofisiología o por la informática, exige tomas de posición filosófica. Con la tecnología ocurre otro tanto. Los ingenieros han sido llevados al banquillo de los acusados por ecologistas y pacifistas. Los médicos han dejado de ser vacas (o más bien toros) sagradas para meterse en líos morales y legales. Los, diseñadores de políticas económicas y sociales son vistos ya como santos, ya como criminales, y casi siempre son acusados de fundarse sobre teorías envejecidas. Sólo los expertos que se ocupan de problemas de poca monta se dan el lujo de escapar al escrutinio de las CCT, escrutinio que es ejercitado hoy, en manera creciente, no sólo por expertos, sino también por el público.

En cuarto y último lugar, la CCT es central en el diseño de toda política y de todo plan de desarrollo científico o tecnológico. En efecto, tales diseños suponen definiciones precisas de los conceptos de cienca básica (o pura), ciencia aplicada y tecnología, así como de ideas claras acerca de las respectivas metodologías y del lugar que aquéllas ocupan en el sistema cultural y en el sistema económico. Dime cuál es tu CCT y te diré cuál es tu política científica y tecnológica: si es realista o utópica, generosa o tacaña, si respeta la libertad de investigación o la restringe y si propicia el control democrático de la tecnología o le da piedra libre.

No tienen razón, en suma, quienes creen que la CCT es inútil. La CCT es intrínsecamente valiosa por ser parte importante de la cultura humanística moderna. Y posee valor instrumental por tener la capacidad de guiar la investigación o de extraviarla, de estimularla o inhibirla. La CCT no es solamente una disciplina: es también la conciencia de la ciencia y de la tecnología contemporáneas. Desdeñarla es propender a que se haga ciencia o tecnología sin conciencia.

Mario Bunge: físico y filósofo de origen argentino, enseña en la universidad McGill, de Montreal, Canadá. Es autor de 28 libros y 300 artículos, entre ellos La investigación científica y Treatise on basic philosophy, del que lleva publicados seis tomos y cuyo séptimo tomo está en prensa.

jueves, 26 de enero de 2012

Museología

Conversando con Arístides Berenguer

Resulta imposible contar la historia del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA) sin mencionar a Arístides Berenguer, paradigma de la ciencia santiaguera, quien fuera Profesor Auxiliar, Profesor de Teoría de Circuitos Eléctricos y Jefe del Departamento de Electrotecnia de la Universidad de Oriente durante 25 años. Actualmente se encuentra vinculado a la Comisión Provincial del FORUM de Ciencia y Técnica y Preside la Comisión del Grupo IV de Energía.
- Ingeniero, ¿cuál fue el disparador de su interés por las ciencias y el mundo de las investigaciones?
- Fui un lector ávido, de la mano de Julio Verne y Salgari fui cimentando mi concepción del mundo. Disfrutaba del cine y las series de ciencia ficción como Flash Gordon. Comencé el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza en Santiago de Cuba, y ya leía a Aníbal Ponce, Descartes, Louis Stevenson, y se redondeo mi inquietud por la filosofía. Matriculé Ingeniería Eléctrica por decisión final pues me gustaba la Ingeniería Civil y Naval, y en ese momento se concretó en mí el interés por la ciencia aplicada. Se me abrió un gran campo y por decisión propia comencé a trabajar con personas que me introdujeron en ese camino de la ciencia aplicada a la obtención de resultados concretos.
- ¿Tuvo algún referente, es decir, alguna persona o personas cuyas investigaciones le han servido de estímulo?
- Sí, tuve referentes que fueron de gran estímulo como el compañero Francisco Marean Siria, Paquito como le decimos, un verdadero educador, quien me ayudó en el desarrollo de mis ideas científicas y de aplicaciones en el laboratorio. Tuve otros compañeros, pero como Paquito ninguno. Aunque no puedo dejar de nombrar en la parte académica y también práctica al Ingeniero Bernardo Álvarez Bravo, mi profesor de Electrónica, muy exigente y entrañable amigo el resto de la vida.
- ¿Cómo describiría su profesión?
- Sumamente interesante, útil, al extremo de imprescindible en todas las ramas del saber, tiene la ventaja que todos los fenómenos se explican rigurosamente, pues la matemática es su principal herramienta y no queda nada a la aproximación o al supuesto. Es altamente conceptual y eso a conducido a que muchos ingenieros eléctricos han desarrollado su trabajo en otras ramas tanto de la técnica como de las letras y las artes, teoría esta muy personal.
-¿Qué cualidades cree que debería tener un investigador?
- Ante todo, ser trabajador y un soñador insaciable. Saber que tiene una alta responsabilidad con su ciencia y el deber de trasmitirla con generosidad sin esperar recompensa. A veces el trabajo es duro pero cuando se obtiene el resultado, sea cual fuere, grande o pequeño, el placer que se siente es inigualable. Por eso me duele mucho ver que personas que nos rodean sólo ven en esto un medio económico o inclusive de lucro y se quedan en pequeñas, pequeñísimas cosas que no dan satisfacción al espíritu. Crear es hacer, y hacer algo útil.
- ¿Es gratificante dedicar parte de su vida a la investigación?
- Es muy gratificante dedicar parte de la vida a crear nuevos conocimientos, tecnologías, etc. Hacer ciencia no es una profesión fácil, las personas que nos dedicamos a la investigación tenemos una presión elevada en cuanto al tiempo que le dedicamos a esta tarea, a la necesidad de la superación y el estudio constante, pero se produce un gran goce cuando se concluye algo con resultados evidentes y uno ve que es realmente útil y eso es lo que compensa las horas y el esfuerzo dedicado.
- ¿Cómo llegó al CNEA?
- El CNEA no existía y hago un poco de historia. El Departamento de Industria del Comité Central encargó al Departamento de Electrotecnia Básica la construcción de una regleta magnética para ser utilizada en los tornos como elemento de medición para la producción de piezas mecánicas. Habíamos conseguido un enorme y potente imán que estaba produciendo en el taller de mediciones donde se encontraba efectos nocivos. En eso, el compañero Ingeniero César Portuondo de la Textilera Celia Sánchez Manduley nos hablo de que tenían serios problemas con las incrustaciones de los enfriadores de los compresores, ya conocíamos de las aplicaciones del tratamiento magnético del agua (TMA) para eliminar incrustaciones, y allá fuimos y colocamos el imán en un circuito de enfriamiento. Resultó muy pero que muy efectivo. El compañero Ingeniero Eugenio Mainegra Jefe del Departamento de Industria del Comité Central, viajó a Santiago de Cuba para verificar como estaban los trabajos de la regleta magnética y cuando se enteró de esto, nos invitó a generalizar esta tecnología en el país.
Realmente se movilizó una maquinaria enorme produciéndose miles de equipos, se participó en cientos de conferencias en instituciones, industrias, servicios etc. De ahí salió la aplicación en los centrales azucareros, participamos en varios Forum de Ciencia y Técnica, tuvimos varios encuentros con el Comandante de la Revolución Fidel Castro, y de todo esto se comenzó a engendrar el CNEA.
Aparecimos como una institución formada tan solo por 4 compañeros: el Dr.Francisco Monier, Dr. Alfredo Fong Reyes, Ingeniero José Castillo Bonne y el que les habla.
El apoyo en todo momento por el Comité Central y particularmente del Grupo de Apoyo del Comandante en Jefe, fue decisivo en la construcción de la actual Sede del CNEA.
- ¿Qué aplicación a nivel social tuvieron esos proyectos que desarrollaron?
- Los proyectos que se desarrollaron y se desarrollan en el CNEA, estuvieron siempre inclinados a mejorar la economía del país, sustituir importaciones y brindar servicios de calidad por la vía del aumento de la eficiencia de los sistemas energéticos, aumento de productividad en los sistemas agrícolas y mejoramiento de los servicios, específicamente el de salud tanto humana como animal, en este punto tenemos que aclarar que nos abrimos al país con el uso de esta tecnología. Se realizaron una considerable cantidad de proyectos de equipos que fueron ejecutados en varias fábricas de equipos mecánicos y eléctricos del país. Fue un enorme movimiento y una gran inversión dedicada en lo fundamental a los equipos magnetizadores para la industria y la agricultura. Se realizaron múltiples aplicaciones en el MINAZ, MINAGRI, MINSAP.
El impacto social y económico fue fabuloso, y de eso dan fe las palabras de nuestro Comandante en Jefe en el VIII Forum de Ciencia y Técnica cuando dijo que:”el esfuerzo y el trabajo de desarrollo de las aplicaciones de los magnetizadores había sido enorme”. Todo esto generó lo que tenemos hoy.
- Desde su experiencia, ¿qué estrategia llevaría a cabo para impulsar la investigación y la inventiva en el CNEA?
- Cualquier estrategia tiene que pasar por recuperar el nivel de inventiva e ingenio que caracterizó al CNEA en los momentos fundacionales. Hubo una gran generación de nuevas ideas, llegando al clímax de otorgársenos la responsabilidad de ser un centro autofinanciado, logro que se consiguió no sin una dosis importante de creatividad, disciplina y visión del futuro. Se logró un gran sentido de pertenencia, cosa que aunque no me gusta la palabrita, tenemos que recuperar. El CNEA sigue siendo un gran centro, manteniendo algunos aspectos intactos pero tenemos que entrar al análisis profundo y sin prejuicios de la situación actual.
- Partiendo de la convicción de que la situación económica es la principal tarea del Partido y del Gobierno y la asignatura básica de los cuadros a todos los niveles. ¿A qué los retaría en sus 20 cumpleaños para aumentar su liderazgo en investigación científica y tecnológica?
Tengo la absoluta convicción de que el CNEA, no puede bajo ningún concepto abandonar la estrategia de investigación-producción. Vemos con tristeza, que algunos compañeros plantean el carácter puramente científico del CNEA, lo que constituye no solo un error garrafal, sino una ausencia total del principio básico que nos anima. Se deben combinar la investigación científica, el desarrollo de nuevos productos y servicios, la producción eficiente y la gestión exportadora.
El centro tiene que jugar un papel importante en cuanto a los aspectos científicos puros y teóricos, porque esto se constituye en la base para el desarrollo de dispositivos, equipos y aplicaciones en cualquier rama de la industria y los servicios.
Si se logran los aspectos anteriores estaremos dando un decisivo aporte al desarrollo económico del país y al logro de resultados importantes que ratificarían el prestigio ganado por el CNEA en sus 20 años de existencia.
Y así, nos despedimos de este ingeniero jubilado que ya disfruta de su séptima década. Un hombre familiar, solidario, afectuoso, pero a la vez intransigente. Un hombre que donde se encuentre, hace que las cosas cambien, se dinamicen, adquieran dimensiones adicionales y se entretejan relaciones que hacen un todo de alta calidad.
Sus años de experiencia profesional en la investigación, han forjado a una persona experimentada y completamente feliz con su vida, de la cual asegura que “si tuviera que volver a vivirla no cambiaría nada”.
http://magnetismocnea.wordpress.com/2012/01/26/hablar-sobre-ciencia-es-tambien-hacerla/